sábado, 1 de diciembre de 2007

En esta esquina Latinoamérica, y en esta otra Asia Pacífico... hagan sus apuestas

Sin duda alguna considero que este combate si se esta presentado y seguirá. América Latina había sido un centro de inversiones gracias a que proporcionaba mano de obra barata, se encontraba dentro del juego de libre comercio, y era una región se podría decir “estable”. Pero a partir de un par de décadas al presente América Latina parece perder su competitividad, y un nuevo jugador toma su lugar, o se lo disputa intensamente. Asia hoy en día también es un centro de atracción de inversiones, de inversiones –al igual que América Latina- manufactureras. La diferencia frente a tiempos pasados es que hoy en día Asia es una región que crece mucho más de lo que crece América Latina (En el 2006 Asia del Este y Pacífico creció en 9.5% ; por otro lado América Latina creció solamente un 5.6% en 2006 y para el 2007 se espera un desacelere a 4.7) ; esta abriendo un sin número de oportunidades para la inversión; tienen mucha más población (“En esta región habitan las tres quintas partes de la población mundial y la mitad de la población urbana. (…)China y la India, conjuntamente, albergan un 37% del total de la población mundial.” ), por lo tanto su fuerza laboral es mayor además de ser más barata y “obediente”; Asia a conseguido una transición hacia una “estabilidad”; y por último ya entro al juego del libre comercio. Ahora si estas nuevas características las mezclamos con el neoliberalismo que rige al mundo, ¿qué resultado tenemos?: que sin duda alguna los capitales se van a donde les resulte más barato producir.

Billetito habla. Por lo tanto, yo considero que si podríamos hablar de un enfrentamiento Sur-Sur. Un enfrentamiento por atrapar lo que hoy en día es más importante en nuestro mundo: la economía, los capitales. América Latina también se tiene que preocupar en cuanto a que la mayoría de los países de Asia están educando y capacitando a su población (el caso de Japón por ejemplo, o Hong Kong), cosa que América Latina no esta haciendo de manera óptima. Entonces también América Latina se podría enfrentar a esta pérdida de competitividad en el plano intelectual. También los países asíaticos han tomado medidas políticas para combatir el desempleo, cuestión que es un gran problema en América Latina.

En el plano cultural-turístico parece que la región de Asia también se le esta adelantando a América Latina. Varios países asiáticos están promoviendo sus sitios turísticos como estrategia económica y de presencia mundial. Tenemos el ejemplo de Corea del Sur con su proyecto: Dynamic Korea, o Singapur con sus proyectos de promoción de playas, un número creciente de cruceros a la región, etc. Además América Latina no ha sido exitoso en fortalecer su economía, la entrada del neoliberalismo en América Latina la a hecho una débil; mientras que los países asiáticos han hecho al neoliberalismo actuar en su favor –llevando un mayor control sobre él, un claro ejemplo es China.

Según Peter Nunnenkamp, del Instituto de Economía Mundial de Kiel, entre los puntos débiles de América Latina frente a la región asiática se encuentran los siguientes:

 “La menor cantidad y calidad de la formación escolar, con grandes diferencias en las áreas de las matemáticas y de las ciencias sociales;
 el menor desarrollo de mercado de capitales;
 la menor calidad de infraestructura física
 la menor calidad de proveedores industriales locales;
 el gasto demasiado bajo en ciencias y tecnología
 la insuficiente orientación y capacidad de innovación de parte de las empresas;
 la menor productividad del trabajo.”


Entonces vemos una vez más que es necesario que los gobiernos de los Estados Latinoamericanos se pongan a trabajar, y si le apostaron a la economía: entonces hay que asegurarnos de que esta funcione bien. Si le entramos al libre comercio, hay que asegurar que estemos exprimiendo los beneficios de tal realidad. Así como China impulsa a sus empresarios a invertir en otros lugares del mundo, es necesario que los gobiernos tanto federales como locales de América Latina se ocupen de impulsar la inversión de sus empresarios en América Latina.

De este lado

domingo, 21 de octubre de 2007

¿Dónde esta Japón cuando se trata de política exterior?

Creo que en materia de política exterior Japón se ha quedado atrás, en comparación con sus demás vecinos regionales. Parece que el mundo exterior, fuera del comercio, no le interesase mucho. Incluso vemos más en las noticias , en cuanto a este tema, a Corea del Sur: con sus política de mediador en la región y sobretodo su política exterior hacia su vecino del norte. También tenemos a China que practica ampliamente en el escenario internacional, tanto en política, como en economía y defensa. Rusia tampoco se queda atrás. Incluso Corea del Norte, entrando en negociaciones sobre armamento nuclear. Pero ¿Japón dónde quedó?... Japón se ocupa y preocupa por temas exteriores económicos: el comercio bilateral –sobretodo.

Creo que esta manera de actuar de Japón tiene todo que ver con su sociología como pueblo. Lo que quiero decir es que a lo largo de los años Japón a demostrado ser un país relativamente cerrado al exterior, pero dispuesto al avance. Esto lo vemos en características de pueblo como por ejemplo: siguen siendo un pueblo homogéneo. A pesar de el gran comercio y por lo tanto conexión que tienen con el extranjero, no le a pasado como a Inglaterra. Siguen siendo un mismo pueblo. Otro aspecto que sostiene esta idea es que la migración es ilegal. Los matrimonios generalmente son entre japoneses. . Otra vez: algo cerrados. O bueno, tal vez no cerrados pero con la vista hacia adentro y no tanto hacia fuera. Y cuando voltean a ver hacia fuera es cuando están buscando algo que les beneficie hacia su interior.

Son dos los casos, desde mi punto de vista, en los que Japón ve hacia el exterior pensando en su interior: 1. comercio: ya que viviendo en una isla necesitan forzosamente de este; y 2. defensa: ¿qué acciones belicosas están tomando mis vecinos, y qué debería hacer yo? En cuanto a política comercial exterior Japón tiene un sin número de acuerdos bilaterales con diversos países. Y en cuanto a defensa Japón tienen su arsenal armamentístico (sobretodo es fuerte en fuerzas aéreas y navales, por sus características como país); sin embargo no esta llevando acabo una política exterior de defensa activa, pues no esta involucrado en una carrera armamentística –como se podría pensar. Japón no entrará en dicha carrera a menos de que sus vecinos lo empujen a tal acción por acciones propias.

En pocas palabras, Japón frente al exterior es activo en aquellos aspectos que le afectan de manera directa a su interior. Como lo son: el comercio y su defensa.

domingo, 7 de octubre de 2007

¿Qué elementos obstaculizan el posicionamiento de la República Popular de China como hegemonía de siglo?

Maquiavelo nos puede dar una seria lección para contestar esta pregunta. Un Imperio tiene que tener legitimidad. En la línea de Maquiavelo, en su libro de El Príncipe[1]: “los principados que se adquieren por valor personal y con las armas propias” deben de ser “merecedores de la administración”. Es imposible que un Imperio se expanda sin legitimidad. Y un Imperio no puede tener legitimidad cuando es desacreditado a nivel mundial por cuestiones tan delicadas como: violación a derechos humanos, violación a las leyes internacionales del comercio y desinterés por cuestiones ambientales. Estas tres cuestiones son muy sensibles hoy en día y están en la mira de todo el mundo. Si China pretende erigirse como hegemonía mundial primero tendrá que acatar a estas cuestiones; ya que de otra manera los actores internacionales fuertes nunca dejarán que China sea “acreditada” como potencia mundial.

Si a esto le sumamos el principio de Maquiavelo de resistencia al cambio. En el que “Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida.” Esto aumenta aún más el grado de dificultad de posicionamiento para China, pues generar cambios en ámbitos sociales no es tarea fácil. Además China tiene que poder mitigar el “odio” que ha infundido en ciertos países debido al gran peligro de posa su economía. De igual manera, recordando a Maquiavelo: “El príncipe debe hacerse temer de manera que si le es imposible ganarse el amor del pueblo consiga evitar el odio, porque puede combinarse perfectamente el ser temido y el no ser odiado. El príncipe debe evitar todo aquello que lo pueda hacer odioso o despreciado.” Si se es despreciado no se puede ser Imperio por mucho tiempo. Además China no tiene que perder de vista que: “(…) no hay cosa más ardua de manejar, (…) que el obrar como jefe, para dictar estatutos nuevos, pues tiene por enemigos activísimos a cuantos sacaron provecho de los estatutos antiguos (…)” (Maquiavelo, El Príncipe)

Entonces China se tiene que enfrentar el punto sociológico de resistencia al cambio, a luchar contra las antiguas hegemonías y tiene como reto poder legitimizar su “nuevo Imperio”; si quiere posicionarse como hegemonía del siglo (sobretodo poner gran hincapié en este último factor).

[1] Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe. Florencia, 1513. Disponible en. http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Maquiavelo/Maquiavelo_ElPrincipe.htm#Biog

domingo, 2 de septiembre de 2007

¿Qué implicaciones, positivas y negativas (económicas, políticas y sociales), tendría la reunificación de China?

Para empezar, no hay que olvidar que la unificación de China y de Taiwán es una utopía. Esto verdaderamente es muy difícil, porque implicaría que una de estas dos naciones (para algunos dos Estados) renuncie el gobernar y dirigir a su pueblo, y subordinarse al otro. Esto no ha sucedido por 58 años, y ahora que Taiwán esta más consolidado (orden político y social, economía) que al principio es aún menos probable que acepte esta opción. Y, claro esta que China no lo hará.

Entonces, ¿si utópicamente se unificara China que repercusiones tendría? Creo que las repercusiones que pudiesen haber dependerían mucho de la manera en que se unificará. Por ejemplo, si Taiwán mantiene cierta autonomía sobre su territorio pero no en el ámbito internacional, es decir si Taiwán se convierte en “el Mónaco” de China; entonces no creo que habría muchas repercusiones negativas en ningún aspecto. Ya que, de todas maneras las relaciones que Taiwán tiene con la comunidad internacional no son muy numerosas, y son más significativas su relaciones económicas con China continental que con cualquier otro país. Además de no tener verdadero reconocimiento internacional –excepto pro alrededor de 22 países que si lo reconocen. Entonces si este fuera el caso, creo que las cosas seguirían casi igual, Taiwán gobernaría su territorio (con un estatus especial), sólo cesaría de intentar obtener reconocimiento a nivel internacional por tener el estatus de Estado (aquí es donde esta el dolor de cabeza). Pero sin duda alguna, creo que este escenario podría ser uno positivo, ya que dejaría de haber las tensiones existentes entre ambos países y podrían dejar de preocuparse por ese asunto y atender otros distintos. También se harían más fáciles la relación de la comunidad internacional con ambas naciones.

Por otro lado, si Taiwán quedará totalmente bajo mandato Chino entonces si habría muchas repercusiones negativas. Loa Taiwaneses se sienten nacionalistas, no comunistas… son Taiwaneses no son chinos comunistas. No han llevado el mismo desarrollo como pueblo (sobretodo no tuvieron a Mao, lo cual marcó enormemente al pueblo Chino), no son uno sólo. Habría muchas protestas, pues los Taiwaneses –creo- que sentirían como si les estuvieran arrebatando su hogar. En cuanto a la economía sin duda alguna que habría repercusiones, pues Taiwan tendría que entrar dentro del sistema “comunista chino” de China. Entonces tendría que pagarle impuestos o cuotas a China… cambiar su sistema de organización económico. Sin duda alguna su sistema político tendría un cambio muy radical. Ser un pueblo relativamente autónomo y después pasar a estar bajo mandato de otro Estado creo que es un cambio demasiado… demasiado. Sin duda alguna, habría muchos Taiwaneses muy indispuestos y un gobierno Chino con una mano muy dura hacía Taiwan (para que no se les vuelva a salir del corral), lo cual haría todo aún más fuerte.

No expondré un supuesto de “si Taiwan gobernara a China”, por que es uno aún más improbable. Entonces, ya expuse dos escenarios que me parecen posibles: uno con una cara un tanto positiva y el otro con cara negativa. Yo el que apoyo es el primero, pues creo que sería el más simple –dentro de lo que cabe- de manejar. Que cuál sea más viable, eso si…

Imagínense, Taiwan: el Mónaco de China…

domingo, 26 de agosto de 2007

¿Qué se hubiese necesitado para cambiar el rumbo comunista de China?

Como menciona el autor Arturo Oropeza en su libro China Entre el Reto y la Oportunidad: “En un país predominantemente rural, el tema agrícola era un pilar fundamental (…)”. Seguramente si Sun Yat-Sen no hubiera olvidado –dejado en segundo plano- este hecho tan esencial, la historia de China hoy sería muy diferente.

Sun Yat-Sen fue uno de los líderes revolucionarios más preponderantes en su lucha por hacer caer a las dinastías chinas. Entremos un poco en el contexto de esta China: pasaba por una “indignación causada por la corrupción de la Corte imperial, la acuciante pobreza en el campo y la intrusión de otras culturas, en un país con una cultura sin igual y una herencia política extraordinaria, propició la aparición de grupos nacionalistas.” [1] Bajo este contexto y siendo Sun uno de los primeros y más fuertes revolucionarios, tuvo en sus manos el poder para darle personalidad a un país en construcción.

Ahora, ¿por qué se le fue a Sun el futuro de China de las manos? Porque no apeló a una de las fuerzas más grandes del país, y sobretodo de China, la población –debido a su número. Desde su inicio, y mucho más aún durante este momento, China era una rural. El error de Sun fue no haberle dado a este factor la importancia que se merecía. No hay que perder de vista que: un hombre peleando por su becerro es más fuerte que mil soldados asalariados. Era justamente esta gente la que más fervientemente quería un cambio y los que pelearían con todo pues no tenían nada que perder. Sun no invocó a este sector de la población, sino que él se fue por el sector educado de la población (el cual sin duda era importante en peso de influencia, pero no se compara a la cantidad de cabezas chinas). Sun intentó lograr la revolución con ayuda estadounidense y europea; difundía su ideología de manera escrita (para literatos, lo cuales eran minoría), con un léxico elevado, con una ideología capitalista. Esta fue una fórmula errónea para la población china de ese momento. En cambio Mao si identificó esta fuerza “primero, con pobres; segundo, son blancos”[2] (blanco haciendo alusión al retraso y a la disponibilidad.). Y fue Mao justamente quien apoyado de esta gran fuerza ganó la revolución china.

La razón de ¿por qué? Sun actuó como lo hizo lo encontramos en su trayectoria intelectual. Él estudió la carrera de medicina en Hong Kong y luego se va a EE.UU., además de vivir en distintos países europeos. Para comenzar, el hecho de tener estudios lo hace ser un intelectual; por lo tanto su rebelión la dirige a un público, igual que él, intelectual; además de expresarse con un léxico elevado e incomprensible para el resto del pueblo. Además de tener una formación de corte capitalista, la cual no es tan “rosa” como lo es el socialismo.

Todas estas características le dan una posición de “alejamiento” frente al pueblo. Después viene Mao, quien les habla (al pueblo) de “tú a tú”, hiendo “puerta por puerta”, y de una manera más coloquial que pudieran entender… tocando sus sentimientos y deseos más profundos: todos ser iguales, vivir felices y con lo suficiente dentro de un sistema socialista. Esto le proporciona a Mao un elemento muy importante que debe tener un buen líder: empatía… tener la confianza del pueblo: con esto ellos harán lo que tú quieras.

Si Sun Yat Sen hubiera sabido endulzarle la boca al pueblo y hubiera ganado su apoyo: otra historia hubiera sido. China no sería comunista hoy en día. Sun hubiera podido moldear al nuevo Estado Chino de acuerdo a su ideología. Pero, él no se preocupó por esta fuerza tan importante, la relego a segundo plano; y esta lo relegó a él a segundo plano: expulsándolo de China y perdiendo la revolución (si bien esto no lo hizo la población como tal, lo hizo el PPC que ganó gracias a ella.).

[1] Álvarez, José Rogelio. El diccionario universal de Orozco y Berra. Gobierno del Estado de Jalisco, Secretaría de Cultura. Guadalajara, México. (1993).
[2] Bianco, Lucien. Asia Contemporánea. SXXI Editores. P. 219
* Antehistoria. Personaje: Yat Sen, Sun. (22 de Agosto de 2007). Disponible en. http://www.artehistoria.jcyl.es/historia/personajes/7289.htm

domingo, 19 de agosto de 2007

¿Cómo se traspolan las dos vertientes de nacionalismo de la revolución China a la China moderna?

En el tiempo de la revolución china (entre el Guomindang y los comunistas) vemos claramente dos líneas que exaltaban dos vertientes distintas de nacionalismos. El nacionalismo que Sun Yat Sen manejó era uno dirigido a un público intelectual, literato y por lo tanto de cierta manera “acomodado”. Su error fue el no haber hecho un “estudio de mercado”: China en ese momento no era un país donde la mayoría poseyera estas características, sino todo lo contrario: China era una campesina. Justamente este error fue la ventaja de Mao Tse-Tung. Mao se fue por apelar a la clase campesina, es decir a la mayor parte de China. De cierta manera les hizo ver la injusticia en la que estaban viviendo y la necesidad de cambiar el sistema…es decir, se proyecto –hasta cierto punto- como el “mesías”. Se manejó por medio de un nacionalismo de masas, importando la cantidad de adeptos. A final de la revolución quien salió como vencedor; no tanto por haber ganado, sino porque el Guomindang perdió (no supóoadministrar bien, se olvido de gran parte de su público… no supo jugar bien), fue el partido comunista. Ahora, como se traspolan estos nacionalismos a la actualidad, simple: ¿quién ganó? Mao salió triunfante gracias al “tipo” de nacionalismo que exaltó… y es esta ideología –la comunista- la que sigue rigiendo a China hasta hoy en día. La manera de Mao de manejar este nacionalismo sigue siendo, en gran parte, la que se sigue usando: se apela a las masas y no a individuos, el poder es centralizado en los dirigentes del PCC, los intelectuales siguen presentado un “problema”, o mejor puesto “peligro” para el régimen, no se busca crear ciudadanos “ilustrados” –aunque se escuche mal- se pretende crear buenos técnicos que produzcan más no cuestionen. El comunismo salió vencedor de la revolución china gracias al nacionalismo al cual apeló.