Creo que en materia de política exterior Japón se ha quedado atrás, en comparación con sus demás vecinos regionales. Parece que el mundo exterior, fuera del comercio, no le interesase mucho. Incluso vemos más en las noticias , en cuanto a este tema, a Corea del Sur: con sus política de mediador en la región y sobretodo su política exterior hacia su vecino del norte. También tenemos a China que practica ampliamente en el escenario internacional, tanto en política, como en economía y defensa. Rusia tampoco se queda atrás. Incluso Corea del Norte, entrando en negociaciones sobre armamento nuclear. Pero ¿Japón dónde quedó?... Japón se ocupa y preocupa por temas exteriores económicos: el comercio bilateral –sobretodo.
Creo que esta manera de actuar de Japón tiene todo que ver con su sociología como pueblo. Lo que quiero decir es que a lo largo de los años Japón a demostrado ser un país relativamente cerrado al exterior, pero dispuesto al avance. Esto lo vemos en características de pueblo como por ejemplo: siguen siendo un pueblo homogéneo. A pesar de el gran comercio y por lo tanto conexión que tienen con el extranjero, no le a pasado como a Inglaterra. Siguen siendo un mismo pueblo. Otro aspecto que sostiene esta idea es que la migración es ilegal. Los matrimonios generalmente son entre japoneses. . Otra vez: algo cerrados. O bueno, tal vez no cerrados pero con la vista hacia adentro y no tanto hacia fuera. Y cuando voltean a ver hacia fuera es cuando están buscando algo que les beneficie hacia su interior.
Son dos los casos, desde mi punto de vista, en los que Japón ve hacia el exterior pensando en su interior: 1. comercio: ya que viviendo en una isla necesitan forzosamente de este; y 2. defensa: ¿qué acciones belicosas están tomando mis vecinos, y qué debería hacer yo? En cuanto a política comercial exterior Japón tiene un sin número de acuerdos bilaterales con diversos países. Y en cuanto a defensa Japón tienen su arsenal armamentístico (sobretodo es fuerte en fuerzas aéreas y navales, por sus características como país); sin embargo no esta llevando acabo una política exterior de defensa activa, pues no esta involucrado en una carrera armamentística –como se podría pensar. Japón no entrará en dicha carrera a menos de que sus vecinos lo empujen a tal acción por acciones propias.
En pocas palabras, Japón frente al exterior es activo en aquellos aspectos que le afectan de manera directa a su interior. Como lo son: el comercio y su defensa.
domingo, 21 de octubre de 2007
domingo, 7 de octubre de 2007
¿Qué elementos obstaculizan el posicionamiento de la República Popular de China como hegemonía de siglo?
Maquiavelo nos puede dar una seria lección para contestar esta pregunta. Un Imperio tiene que tener legitimidad. En la línea de Maquiavelo, en su libro de El Príncipe[1]: “los principados que se adquieren por valor personal y con las armas propias” deben de ser “merecedores de la administración”. Es imposible que un Imperio se expanda sin legitimidad. Y un Imperio no puede tener legitimidad cuando es desacreditado a nivel mundial por cuestiones tan delicadas como: violación a derechos humanos, violación a las leyes internacionales del comercio y desinterés por cuestiones ambientales. Estas tres cuestiones son muy sensibles hoy en día y están en la mira de todo el mundo. Si China pretende erigirse como hegemonía mundial primero tendrá que acatar a estas cuestiones; ya que de otra manera los actores internacionales fuertes nunca dejarán que China sea “acreditada” como potencia mundial.
Si a esto le sumamos el principio de Maquiavelo de resistencia al cambio. En el que “Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida.” Esto aumenta aún más el grado de dificultad de posicionamiento para China, pues generar cambios en ámbitos sociales no es tarea fácil. Además China tiene que poder mitigar el “odio” que ha infundido en ciertos países debido al gran peligro de posa su economía. De igual manera, recordando a Maquiavelo: “El príncipe debe hacerse temer de manera que si le es imposible ganarse el amor del pueblo consiga evitar el odio, porque puede combinarse perfectamente el ser temido y el no ser odiado. El príncipe debe evitar todo aquello que lo pueda hacer odioso o despreciado.” Si se es despreciado no se puede ser Imperio por mucho tiempo. Además China no tiene que perder de vista que: “(…) no hay cosa más ardua de manejar, (…) que el obrar como jefe, para dictar estatutos nuevos, pues tiene por enemigos activísimos a cuantos sacaron provecho de los estatutos antiguos (…)” (Maquiavelo, El Príncipe)
Entonces China se tiene que enfrentar el punto sociológico de resistencia al cambio, a luchar contra las antiguas hegemonías y tiene como reto poder legitimizar su “nuevo Imperio”; si quiere posicionarse como hegemonía del siglo (sobretodo poner gran hincapié en este último factor).
[1] Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe. Florencia, 1513. Disponible en. http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Maquiavelo/Maquiavelo_ElPrincipe.htm#Biog
Si a esto le sumamos el principio de Maquiavelo de resistencia al cambio. En el que “Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida.” Esto aumenta aún más el grado de dificultad de posicionamiento para China, pues generar cambios en ámbitos sociales no es tarea fácil. Además China tiene que poder mitigar el “odio” que ha infundido en ciertos países debido al gran peligro de posa su economía. De igual manera, recordando a Maquiavelo: “El príncipe debe hacerse temer de manera que si le es imposible ganarse el amor del pueblo consiga evitar el odio, porque puede combinarse perfectamente el ser temido y el no ser odiado. El príncipe debe evitar todo aquello que lo pueda hacer odioso o despreciado.” Si se es despreciado no se puede ser Imperio por mucho tiempo. Además China no tiene que perder de vista que: “(…) no hay cosa más ardua de manejar, (…) que el obrar como jefe, para dictar estatutos nuevos, pues tiene por enemigos activísimos a cuantos sacaron provecho de los estatutos antiguos (…)” (Maquiavelo, El Príncipe)
Entonces China se tiene que enfrentar el punto sociológico de resistencia al cambio, a luchar contra las antiguas hegemonías y tiene como reto poder legitimizar su “nuevo Imperio”; si quiere posicionarse como hegemonía del siglo (sobretodo poner gran hincapié en este último factor).
[1] Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe. Florencia, 1513. Disponible en. http://www.laeditorialvirtual.com.ar/Pages/Maquiavelo/Maquiavelo_ElPrincipe.htm#Biog
Suscribirse a:
Entradas (Atom)